La compañía busca alcanzar 375.000 toneladas anuales apoyándose en sus operaciones en Chile y Estados Unidos. La integración en la Región de Atacama y la venta de su activo en México marcan su hoja de ruta a 2026.
La minera Capstone Copper delineó su estrategia de crecimiento corporativo para el cierre de 2026, proyectando un incremento del 70% en su producción de cobre a nivel global. El plan técnico busca alcanzar un volumen consolidado de 375.000 toneladas anuales (ktpa), meta sustentada en una reducción proyectada del 30% en sus costos de caja (C1) y una posición de liquidez superior a los US$ 1.000 millones.
El portafolio operativo de la compañía concentra actualmente el 67% de su actividad en Chile, seguido por un 23% en Estados Unidos (Pinto Valley) y un 10% en México. Esta distribución experimentará un cambio estructural tras el acuerdo de venta de la mina subterránea Cozamin a la firma Luca Mining Corp. por un monto de hasta US$ 385 millones. La desinversión, cuyo cierre está previsto para el cuarto trimestre de 2026, permitirá a la empresa focalizar su capital en proyectos de alta rentabilidad y consolidar su presencia en jurisdicciones estratégicas de Norte y Sudamérica.
Consolidación del distrito Mantoverde – Santo Domingo
En la Región de Atacama, la estrategia de expansión tiene como eje la integración del distrito conformado por la faena Mantoverde y el proyecto Santo Domingo, operaciones separadas por 35 kilómetros de distancia y que comparten sinergias logísticas.
En Mantoverde, se desarrolla actualmente el proyecto Mantoverde Optimizado (MV-O). Esta iniciativa brownfield demanda un capital inicial de US$ 176 millones y tiene como objetivo elevar la capacidad de procesamiento del molino a 45.000 toneladas por día (tpd), aportando 20.000 toneladas anuales adicionales de cobre. En paralelo, el Proyecto de Aumento de Pirita (US$ 45 millones de inversión inicial) entrará en funciones a principios de 2028, reduciendo en aproximadamente un 20% el requerimiento de ácido sulfúrico para lixiviación en pilas y habilitando la futura producción de cobalto.
Por su parte, el proyecto Santo Domingo —que cuenta con todos sus permisos aprobados— espera su Decisión Final de Inversión (FID) durante el último trimestre de 2026. Con un capital estimado de US$ 2.300 millones, la iniciativa proyecta aportar 106.000 toneladas de cobre anuales durante sus primeros siete años de vida útil, aprovechando la infraestructura distrital e integrando potenciales recursos óxidos del sector.
Expansión en Mantos Blancos y metas de descarbonización
En la Región de Antofagasta, la operación Mantos Blancos avanza en sus estudios de optimización tras estabilizar su capacidad de diseño de 20.000 tpd. Durante el segundo trimestre de 2026, la compañía ingresó la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para su Fase II, etapa en la que se evaluará un aumento en la capacidad de la planta concentradora mediante infraestructura subutilizada y se explorará la reactivación de procesos de lixiviación para incrementar la producción final de cátodos.
A nivel transversal, el desempeño operativo del grupo estará condicionado por el cumplimiento de estrictas metas de sostenibilidad industrial. La estrategia climática de la empresa estipula una reducción del 30% en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) provenientes de combustible y energía hacia el año 2030, considerando como línea base el año 2021. Para lograr este objetivo medioambiental, se proyecta una transición hacia un 50% de suministro eléctrico de origen renovable en Chile para 2025, escalando a más del 90% a nivel global al finalizar la década.

