FinnMateria 2026, una de las principales ferias profesionales de minería y economía circular de los países nórdicos, reunió durante dos jornadas a más de un centenar de empresas expositoras, principalmente finlandesas. En esta versión, el encuentro incorporó la Special Edition Latin America, con presentaciones de integrantes de la delegación tecnológica que ha recorrido Finlandia. Minería Chilena participó como el único medio chileno asociado a la delegación.
Además de las exposiciones, FinnMateria incluyó una instancia de networking en la que los delegados latinoamericanos intercambiaron experiencias y contactos con empresas proveedoras finlandesas. Las presentaciones abordaron oportunidades de expansión, necesidades tecnológicas y capacidades en ingeniería, digitalización, investigación aplicada y formación de talento.
Crecimiento y mecanización
Desde la perspectiva de una gran compañía minera, Fernando Ortiz, Logistics Manager de Buenaventura, puso el foco en la búsqueda de nuevas reservas, la optimización de las operaciones y el desarrollo de proyectos de cobre. La compañía busca extender en cinco años las reservas de sus operaciones subterráneas y en más de diez años las de rajo abierto.
En su cartera de proyectos figuran Trapiche, que avanza hacia la prefactibilidad y para el cual busca socios, y Coimolache Sulfides, donde la empresa transita desde la explotación de óxidos hacia los sulfuros y evalúa una posible planta concentradora. Ortiz vinculó estas iniciativas con la demanda de cobre asociada a la transición energética, los centros de datos y la inteligencia artificial. “Estamos en una buena posición para abastecer esa demanda de cobre”, plantea.
La expansión también apareció desde la realidad de operaciones de menor escala. Héctor Acevedo, gerente comercial de Nueva Bonanza Mining, describió una operación en Atico, Caravelí, Arequipa, con reservas probadas de 115.000 toneladas y 12 vetas activas. Su planta de beneficio procesa 100 toneladas diarias, con el objetivo de duplicar esa capacidad el próximo año.
La explotación de vetas angostas requiere selectividad y control de la dilución. Para avanzar en mecanización y eficiencia, la compañía prioriza el método de corte y relleno ascendente y la incorporación de equipos de manipuleo, como dumpers eléctricos. “Somos la pequeña minería formal del Perú”, remarca Acevedo. La empresa busca tecnología que se ajuste a su escala y ayude a reducir el consumo de agua, la huella de carbono y el volumen de relaves.
En esa misma búsqueda de modernización, Ludy Poma, gerente general de Perfomin, detalló un modelo de atención que combina venta y arriendo de equipos subterráneos, repuestos y soporte técnico. La empresa tiene presencia en cinco regiones del Perú y trabaja con compañías mineras y contratistas. Su interés se concentra en establecer relaciones de largo plazo con proveedores y avanzar en mecanización, perforación, electrificación y seguridad. “No solo vendemos equipos; vendemos soluciones”, resume.
Ingeniería para proyectos complejos
A una escala más amplia, Juan David Rayo, director de Grupo JRI, presentó las capacidades de un holding compuesto por ocho empresas, cerca de 800 trabajadores y presencia en seis países. El grupo desarrolla servicios en minería, diseño de plantas, ductos, relaves, energía para faenas e investigación aplicada. Su trabajo abarca las distintas etapas de un proyecto, desde la idea hasta la operación, con ingeniería y adquisiciones en iniciativas EPC. “Trabajamos en todas las etapas de un proyecto minero, desde la idea hasta la operación”, sintetiza.
Entre los ejemplos de esa experiencia figuran proyectos de ductos para pulpas, concentrados y relaves, incluido uno de 56 kilómetros. En energía, Rayo describió la renovación de una línea de transmisión de 500 kilovoltios que duplicó su capacidad, de 1.500 a 3.000 MVA. A estas áreas se suman laboratorios e instalaciones para pruebas piloto, caracterización física y mineralógica y desarrollo de equipamiento propio.
La evaluación de proyectos y la gestión de riesgos ocuparon la presentación de José Antonio Mujica Barros, gerente general de Errázuriz & Asociados. La firma asesora a empresas, inversionistas, aseguradoras y contratistas en proyectos de minería, energía e infraestructura; también participa en procesos de due diligence, análisis de fallas y arbitrajes. “Cuando aparecemos en un proyecto, suele ser por malas noticias”, comenta Mujica, aunque la consultora busca que esos procesos sean “lo menos dolorosos posible”.
Entre los casos expuestos estuvo la asesoría técnica durante la construcción de un cargador de barcos para embarcar concentrado de cobre a una tasa de 3.000 toneladas por hora. Las obras se desarrollaron mientras el puerto seguía operando. Esta experiencia también permite a la firma apoyar a proveedores extranjeros en la comprensión de sus tecnologías y en la preparación de estrategias para ingresar a Chile y otros mercados latinoamericanos.
Datos, talento y proyección
La integración de datos concentró la presentación de Juan Mansilla, de ASTAY System. La empresa desarrolla gemelos digitales que reúnen información de distintos sistemas mineros en una sola plataforma, para visualizar datos en tiempo real y simular escenarios de producción para las siguientes 24 horas. También crea tableros y programas ajustados a las necesidades de cada cliente, con equipos que combinan ingeniería minera, análisis de datos y desarrollo de software. “La tecnología no es el objetivo final. El objetivo es ayudar a las personas a tomar mejores decisiones”, subraya Mansilla.
Las perspectivas de Argentina completaron el recorrido por las exposiciones. Mario Baudino, de Cementos Avellaneda S.A. y la Universidad Nacional de San Luis, combinó una mirada empresarial y académica. Al abordar el escenario minero, repasó cifras de CAEM: las exportaciones del sector rondaron los US$6.000 millones en 2025, con un aumento de 31% respecto del año anterior y cinco años consecutivos de crecimiento. También mencionó un alza de 81,6% durante los primeros tres meses de 2026 y una proyección anual superior a US$7.500 millones, impulsada por el oro y el litio.
Baudino relacionó el potencial del cobre con seis proyectos avanzados —entre ellos Vicuña, El Pachón y Taca Taca— que podrían elevar la producción argentina hasta cerca de un millón de toneladas anuales. También abordó el desarrollo del litio, cuyo volumen creció 56% en un año, y la cartera de iniciativas que continúa en preparación.
La Universidad Nacional de San Luis, añadió, cuenta con 22.000 estudiantes y ocho facultades, y prepara profesionales para distintas etapas de la cadena minera, desde geología hasta ingeniería y carreras técnicas. La institución presta servicios a la industria en estudios de molienda y flotación, caracterización de rocas, línea base ambiental y estabilidad de relaves. Además, desarrolla iniciativas de inteligencia artificial, gemelos digitales de procesos, mantenimiento predictivo y monitoreo ambiental. “Somos un socio tecnológico, no solo un laboratorio”, concluye Baudino.
Las intervenciones reunieron así necesidades de distintas escalas: extender la vida de las operaciones, abrir nuevos proyectos, mecanizar faenas, conectar datos y fortalecer la ingeniería y la formación. Esa diversidad de experiencias puso en común los desafíos tecnológicos que hoy atraviesan la actividad minera latinoamericana.
Fuente: MCH

