El cofundador de Microsoft recorrió la operación subterránea de Codelco bajo estricta reserva. Su visita coincide con sus inversiones millonarias en exploración minera con inteligencia artificial para cobre y litio.
El cofundador de Microsoft, Bill Gates, realizó una hermética visita a la mina subterránea de Chuquicamata, una de las operaciones más emblemáticas de la estatal, según información de fuentes cercanas a la compañía estatal. Según consignó el Diario Financiero, el magnate solicitó expresamente que su recorrido por las instalaciones cupríferas se desarrollara bajo estricta reserva y sin presencia de medios de comunicación.
Gates arribó al país en su avión privado como parte de un recorrido por la Región de Antofagasta, que incluyó además la zona turística de San Pedro de Atacama. Su paso por el norte minero de Chile no es casual: el filántropo mantiene fuertes intereses estratégicos en la industria extractiva a través de Breakthrough Energy Ventures, un fondo de inversión especializado en respaldar tecnologías limpias y soluciones climáticas.
El cruce entre tecnología e industria minera
A través de este vehículo financiero, Gates tiene participación en KoBold Metals, empresa estadounidense que está revolucionando el sector al aplicar inteligencia artificial avanzada en exploración geológica. El objetivo es identificar nuevos yacimientos de cobre, litio y níquel, elementos críticos para viabilizar la transición energética y electromovilidad global.
La apuesta de Gates por esta nueva forma de hacer minería ya se materializa en proyectos de gran escala. En abril de 2026, KoBold Metals anunció el inicio formal de la construcción del proyecto Mingomba, ubicado en Zambia. Esta iniciativa, sustentada en análisis algorítmico de datos del subsuelo, contempla una inversión superior a US$ 2.000 millones y proyecta una producción de 300.000 toneladas anuales de cobre, confirmando el peso que los líderes tecnológicos están adquiriendo en la provisión de materias primas estratégicas.



