La compañía australiana adquirió el 62,86% de la operación minera por US$12 millones y ahora impulsa un plan de optimización enfocado en seguridad y eficiencia operacional. Además, busca elevar la producción, mejorar la eficiencia y desarrollar el potencial minero del yacimiento.
La adquisición del control mayoritario de Sierra Atacama marca el inicio de una nueva etapa para Cobre Limited en la Región de Antofagasta. La compañía australiana, que en septiembre pasado asumió el 62,86% de la propiedad mediante una inyección de capital de US$ 12 millones, apuesta por incrementar progresivamente la producción de cátodos de cobre y avanzar en el desarrollo de su potencial minero.
Así lo explica a Portal Minero Adam Wooldridge, CEO de Cobre Limited, quien sostiene que esta nueva etapa permitirá implementar una administración más alineada con las exigencias internacionales. “Desde el punto de vista de gestión, esto facilita una toma de decisiones más ágil y coherente con los estándares internacionales, bajo una gobernanza simplificada y el rigor de la Bolsa de Valores de Australia (ASX)”, señala el ejecutivo.
En paralelo, la empresa comenzó a ejecutar un plan de acción de corto plazo orientado a mejorar cuatro aspectos centrales de la operación: volumen, calidad, confiabilidad y seguridad. Entre las primeras medidas se encuentran la renovación de la flota de autobuses para el traslado de trabajadores, el reemplazo de herramientas obsoletas por equipamiento certificado y mejoras en las áreas de descanso y vestuarios del personal.
A estas iniciativas se suma una política de pago a proveedores a 30 días, con la que la compañía busca fortalecer su relación con la cadena de suministro y recuperar la confianza de sus socios estratégicos. Según Wooldridge, Cobre Limited ya asumió la responsabilidad de las obligaciones heredadas y ha saldado la mayor parte de las deudas pendientes con proveedores.
Recuperación metalúrgica y crecimiento productivo
Uno de los principales objetivos de la empresa es incrementar significativamente la producción de cátodos de cobre de alta pureza. La hoja de ruta contempla alcanzar, a diciembre de 2027, un ritmo equivalente a 18.000 toneladas anuales, lo que representaría aproximadamente cuatro veces el nivel actual de producción.
La proyección no termina ahí. La compañía se encuentra desarrollando estudios para evaluar un crecimiento posterior hacia niveles de 25.000 y 50.000 toneladas anuales, en un proceso que considera tanto mejoras en la operación existente como una expansión de la capacidad productiva.
Wooldridge destaca que los primeros resultados operacionales ya muestran avances, particularmente en materia de recuperación de cobre en planta.
“Ya hemos entregado algunas señales de progreso, la recuperación de cobre en la planta aumentó de 63% en enero a cerca de 82%, lo que significa obtener más cobre por cada tonelada de mineral que procesamos”, afirma.
Sin embargo, el ejecutivo advierte que alcanzar los objetivos productivos no depende exclusivamente de la incorporación de nuevos equipos o infraestructura. A su juicio, uno de los principales desafíos está relacionado con las personas y la capacidad de consolidar una cultura de trabajo alineada con las nuevas metas.
“Alcanzar la meta requiere más que equipos, buscamos generar compromiso con el propósito y que nuestras personas sean parte del desafío. Nuestra área de operaciones cuenta con una hoja de ruta detallada para el aumento gradual de la producción, y estamos formando un equipo de trabajadoras y trabajadores calificados y plenamente alineado con ese plan. Este proceso implica tanto un cambio cultural como operacional”, precisa.
Proyección hacia una explotación a rajo abierto
Más allá de la optimización de las instalaciones actuales, Cobre Limited identifica en Sierra Atacama un potencial de crecimiento que podría ampliar considerablemente el alcance de la operación.
La compañía trabaja en una estrategia que considera incorporar durante 2027 una fase de explotación superficial mediante un rajo abierto, complementando las actividades subterráneas que actualmente desarrolla la minera.
De concretarse, esta iniciativa permitiría avanzar hacia un modelo de explotación de mayor escala, acompañado de nuevas inversiones y una proyección productiva más amplia.
“Sierra Atacama tiene todo el potencial geológico necesario para transformarse en un distrito minero consolidado a gran escala. En poco tiempo hemos logrado estabilizar la operación, y en paralelo ya estamos trabajando para que durante el 2027 la operación se amplíe y no solo trabajemos bajo tierra; estamos proyectando trabajar el yacimiento de manera superficial a través de una fase a rajo abierto”, sostiene Wooldridge.
El CEO agrega que la experiencia internacional de Cobre Limited, tanto en el desarrollo de proyectos de exploración en África como en su presencia en el mercado bursátil australiano, ha sido relevante para definir su apuesta por Chile y, particularmente, por la Región de Antofagasta.
Chile como plataforma para el crecimiento de Cobre Limited
Como parte de su estrategia de crecimiento, Cobre Limited busca fortalecer su relación con la comunidad y el ecosistema productivo regional, promoviendo el empleo y la participación de proveedores locales. Para ello, ya inició conversaciones con autoridades y empresas de la zona.
“La relación con la comunidad es una de las partes esenciales de nuestro plan de trabajo en Sierra Atacama para integrarnos de buena manera en Antofagasta. Buscamos ser un aporte, no solo generando empleo, sino también apoyando iniciativas que mejoren la calidad de vida de la comunidad local”, señala Wooldridge.
Asimismo, el ejecutivo destaca las condiciones de Chile para atraer inversiones mineras de largo plazo, especialmente ante la creciente demanda mundial de cobre asociada a la transición energética.
“Es un escenario desafiante, pero lo positivo es que Chile nos brinda certezas jurídicas y normativas, un entorno altamente competitivo y las condiciones necesarias para desarrollar proyectos sostenibles a largo plazo”, afirma.
En ese sentido, Wooldridge considera que Sierra Atacama puede convertirse en un activo estratégico para la expansión internacional de la compañía. “La Región de Antofagasta, y específicamente Sierra Atacama, nos ofrece una mina, una planta de procesamiento y un importante potencial de crecimiento en un mismo lugar. Puede convertirse en el motor del crecimiento global de Cobre”, sostiene.
Finalmente, el CEO enfatiza que el cumplimiento del plan operacional será clave para consolidar la presencia de la empresa en Chile y proyectar su crecimiento en la región.
Fuente: Portal Minero

