Investigación publicada en Environment International identifica arsénico, plomo, cobre y molibdeno en polvo de 38 establecimientos educacionales, con concentraciones hasta 10 veces superiores a niveles de referencia.
Un estudio publicado en la revista científica Environment International revela la presencia de arsénico, plomo, cobre y molibdeno en polvo depositado dentro y fuera de 38 escuelas de Calama, poniendo en evidencia un riesgo ambiental subestimado en espacios educacionales ubicados en zonas de influencia minera.
La investigación, titulada “The extractive classroom: indoor school environments as reservoirs of mining legacy”, documentó que algunos metales alcanzaron concentraciones hasta 10 veces más altas que los niveles de referencia. Los análisis isotópicos y mineralógicos determinaron que el polvo presente sería compatible con aportes de la minería histórica de la región.
Calama fue declarada zona saturada por MP10 en 2009. Posteriormente, el plan de descontaminación publicado en 2022 fue anulado, y bajo Resolución Exenta N° 204/2024 del 12 de marzo se establecieron medidas provisionales. El muestreo del estudio se realizó en enero de 2023, previo a esta resolución, lo que subraya la importancia de verificar el cumplimiento de las medidas ambientales vigentes y dar continuidad a la investigación.
Metodología y limitaciones del estudio
Es fundamental precisar que la metodología implicó evaluación con muestreo de polvo interior y exterior, pero no se realizó biomonitoreo humano, por lo que no es posible inferir niveles elevados de metales en las personas. Sin embargo, el hallazgo constituye una señal de alerta que evidencia que determinadas estructuras no constituyen una barrera física efectiva contra el polvo particulado de origen minero que se acumula en espacios interiores.
Integración de salud pública y ocupacional
Desde la perspectiva de la Medicina del Trabajo y del Ambiente, este escenario plantea la necesidad de integrar a todos los actores bajo una mirada que articule la salud pública y la salud ocupacional. La salud pública permite evaluar riesgos poblacionales, proteger grupos vulnerables y orientar estrategias de vigilancia sanitaria, mientras que la salud ocupacional debe reconocer que establecimientos educacionales son lugares de trabajo donde docentes, asistentes y personal de aseo desarrollan funciones bajo exposiciones que requieren análisis en su magnitud.
Empleadores y equipos de prevención, con asesoría de organismos administradores de la Ley 16.744 cuando corresponda, pueden impulsar medidas para fortalecer condiciones ambientales en los establecimientos, incluyendo mejoras en limpieza, ventilación y mantenimiento, así como evaluar la pertinencia de vigilancia de salud ocupacional.
Contexto de contaminación ambiental en Chile
Este hallazgo se suma a la experiencia de otros casos de contaminación por polimetales en el país. Los episodios registrados en Arica y los casos de Quintero-Puchuncaví, aunque distintos entre sí, recuerdan que proteger la salud requiere evidencia y coordinación entre organismos y entidades involucradas. La importancia de anticiparse a los riesgos y sostener la vigilancia en el tiempo ha quedado demostrada en estos eventos.
El estudio convoca a autoridades, comunidades educativas, trabajadores, empleadores, organismos públicos, organismos de administración de la Ley 16.744 y sector productivo a transformar estos hallazgos en medidas preventivas sostenidas y verificables que protejan la salud de poblaciones vulnerables en zonas de operaciones mineras históricas.

