Mercados
Chile

Formación técnica en minería abre camino laboral a joven de Antofagasta

Joven antofagastino accede a beca en Electromecánica con apoyo de Escuelita Rebelde y CEIM, logrando contrato indefinido en IMET y proyección hacia Ingeniería en Minas.

Mauricio Montero logró acceso a beca en Electromecánica con apoyo de Escuelita Rebelde Chepuja e IMET, posicionándose hacia sector industrial con contrato indefinido.

Un cambio de trayectoria laboral comienza muchas veces con una oportunidad formativa. Para Mauricio Montero, joven antofagastino de 17 años al terminar educación media, esa oportunidad llegó a través de Escuelita Rebelde Chepuja, proyecto comunitario que promueve continuidad educativa en contextos de vulnerabilidad, facilitando el acceso a una beca para estudiar Electromecánica en la Escuela de Oficios Industriales de CEIM.

La formación técnica se convirtió en puente hacia el sector industrial. Mientras cursaba clases nocturnas en CEIM, Montero comenzó a trabajar en IMET, empresa prestadora de servicios mineros, en labores de construcción. Esta rutina exigente combinando educación y trabajo le permitió no solo adquirir competencias técnicas, sino también demostrar disposición para avanzar en el mercado laboral de la industria extractiva regional.

De la curiosidad al conocimiento aplicado

Desde la infancia, Montero sentía curiosidad por mecanismos y sistemas eléctricos. Sin embargo, esa inquietud permanecía sin dirección hasta acceder a formación estructurada. “Estaba entusiasmado por estudiar y aprender cosas nuevas, porque para mí todo esto era nuevo. En CEIM fui adquiriendo conocimientos que ahora me van a permitir llegar al trabajo con una base, entender cómo funcionan las cosas y no empezar desde cero”, recuerda.

El esfuerzo resultó en un contrato indefinido con IMET. La empresa proyecta incorporar a Montero al área de mecánica una vez complete su formación, alineando su desarrollo profesional con necesidades concretas del sector minero antofagastino, donde la demanda por técnicos especializados en electromecánica mantiene relevancia estratégica.

Impacto más allá de credenciales técnicas

José Antonio Díaz, gerente general de CEIM, contextualiza el alcance de casos como el de Montero: “La historia de Mauricio representa lo que buscamos a través de nuestra Escuela de Oficios, que la formación sea una oportunidad para transformar proyectos de vida. No se trata solo de aprender un oficio, sino de adquirir herramientas, ganar confianza y descubrir que es posible seguir avanzando. Hoy Mauricio tiene un trabajo estable y está pensando en la universidad. Ese es el impacto que queremos generar: abrir caminos para que más jóvenes puedan construir su propio futuro”.

Montero ya evalúa opciones para continuar estudios superiores, con particular interés en Ingeniería Civil en Minas. Su trayectoria refleja cómo la formación técnica en oficios mineros actúa como acelerador hacia perfiles que la industria requiere, especialmente en territorios como Antofagasta, donde la minería concentra gran parte de la generación de empleo calificado.

Encadenamiento comunitario e inspiración sectorial

El efecto multiplicador de iniciativas como la de Montero también se visibiliza en la comunidad. Tras conocer su progresión laboral, dos integrantes de Escuelita Rebelde Chepuja se aproximaron a CEIM interesados en explorar sus propias oportunidades de formación técnica, evidenciando cómo las historias de éxito en inclusión laboral generan confianza en otros jóvenes vulnerables del territorio.

Para CEIM, este modelo de articulación entre formación técnica, empresas mineras y programas comunitarios representa un mecanismo de desarrollo territorial que conecta talento local con demandas reales del sector industrial, contribuyendo tanto a sostenibilidad empresarial como a reducción de vulnerabilidad en la región.

Fuente original: visitar publicación ↗
Compartir