Las importaciones estadounidenses de cobre refinado retrocedieron a 194 284 toneladas en septiembre, pero mantienen niveles más del doble respecto a hace un año, impulsadas por anticipación a posibles aranceles.
Las importaciones estadounidenses de cobre refinado y aleaciones de cobre descendieron 3,1% en septiembre respecto a agosto, según datos oficiales divulgados a mediados de noviembre. El volumen alcanzó 194 284 toneladas métricas en septiembre, en baja desde las 200 519 toneladas registradas en agosto y las 225 094 toneladas de julio, que marcaron un récord histórico.
A pesar de la caída mensual, el flujo de cobre hacia Estados Unidos se mantiene significativamente elevado en contexto histórico. Las importaciones de septiembre de 2026 duplican casi exactamente los 102 279 toneladas importadas en el mismo mes de 2025, evidenciando un incremento anual del orden del 90%.
En perspectiva acumulada, Estados Unidos ha importado 1,52 millones de toneladas de cobre en los primeros nueve meses de 2026, representando un aumento de 17% respecto al mismo período de 2025. La cifra contrasta con el máximo histórico de 1,64 millones de toneladas alcanzado en todo 2025, proyectando un desempeño exceptualmodo para el ejercicio 2026.
Aranceles propuestos y acumulación de inventarios
La incertidumbre regulatoria explica en gran medida el comportamiento de las importaciones. La administración Trump ha propuesto implementar un arancel del 15% sobre importaciones de cobre refinado desde 2027, aunque aún no ha confirmado formalmente la medida. Los operadores comerciales aceleran compras preventivas ante la eventualidad de la aplicación del gravamen.
Esta dinámica ha generado una acumulación sin precedentes de inventarios. Los stocks de cobre en el mercado COMEX alcanzaron un máximo histórico de 731 428 toneladas, mientras que los almacenes de la Bolsa de Metales de Londres ubicados en Estados Unidos registran sus niveles más altos en más de una década.
Principales proveedores y perspectiva geopolítica
Los tres mayores proveedores de cobre refinado a Estados Unidos en septiembre fueron Chile, la República Democrática del Congo y Corea del Sur. Chile, como principal productor mundial de cobre, mantiene una posición estratégica en la cadena de suministro estadounidense, particularmente relevante ante la transición energética y la creciente demanda de este metal en aplicaciones de electromovilidad e infraestructura eléctrica.


