El proyecto Cenit ingresa al SEIA en Antofagasta con inversión de US$ 40 millones. Incluye sistema de almacenamiento de energía en baterías para optimizar suministro a operación minera.
Un nuevo proyecto de energía renovable ingresó al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental en la región de Antofagasta, con el objetivo de fortalecer el abastecimiento energético de operaciones mineras mediante generación solar limpia. Se trata del Parque Fotovoltaico y Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS) Cenit, iniciativa que contempla una inversión de US$ 40 millones y se encuentra actualmente en etapa de admisión ante la autoridad ambiental.
El proyecto es impulsado por Sungrow, a través de la sociedad Parque Apolo I SpA, quien será responsable exclusiva de su desarrollo, construcción, operación y gestión, manteniendo independencia administrativo-operativa respecto del consumidor final de la energía generada. La infraestructura se emplazará en la comuna de Sierra Gorda, aproximadamente 62 km al suroeste de Calama y a 150 km al noreste de Antofagasta, a una altitud promedio de 1.750 metros sobre el nivel del mar.
Central solar con seguimiento automático
En una superficie total de 31 hectáreas, el proyecto construirá una central solar de 20 MWac, compuesta por módulos fotovoltaicos montados sobre estructuras con seguimiento solar de eje único. Esta configuración permite optimizar la captura de radiación solar a lo largo del día, incrementando la generación respecto de sistemas fijos tradicionales. La operación de la planta generará empleo directo, con una demanda máxima de 131 trabajadores durante la fase de construcción.
Sistema BESS para flexibilidad operativa
Para maximizar la aprovechabilidad de la energía generada y garantizar continuidad en el suministro, el parque integrará un Sistema de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS). Este sistema estará compuesto por 20 unidades de baterías de 5.015 kWh cada una, alcanzando una capacidad total instalada de 100,3 MWh. Esta tecnología permitirá almacenar energía durante períodos de mayor irradiación solar e inyectarla al sistema en horarios de menor generación o mayor demanda operativa, proporcionando flexibilidad en la gestión del consumo eléctrico.
La energía producida será evacuada mediante una línea de media tensión de 23 kV, con extensión aproximada de 3,8 km, conectando directamente a las instalaciones eléctricas de Minera Spence, destino exclusivo de la energía generada. El proyecto busca diversificar las fuentes de abastecimiento de la operación minera, incorporando generación limpia que incremente su capacidad de gestión y optimización del consumo eléctrico.
La iniciativa contempla una vida útil de 21 años y 4 meses, con construcción estimada para iniciarse en julio de 2028. Su desarrollo representa un avance en la transición energética de la industria extractiva chilena, alineándose con las crecientes demandas de descarbonización y suministro eléctrico renovable en operaciones mineras de gran escala en la región de Antofagasta.

