Forja Talento: Mujer en Terreno inicia segunda versión con 20 participantes en especialidad crítica para proyectos mineros e infraestructura hídrica en la región.
Syncore y Fundación CChC dieron inicio en Antofagasta a la segunda versión de Forja Talento: Mujer en Terreno, programa de capacitación técnica orientado a ampliar la participación femenina en oficios estratégicos para la industria minera. Aproximadamente 20 mujeres recibirán formación en soldadura de polietileno de alta densidad (HDPE), especialidad utilizada en instalación y unión de tuberías para proyectos mineros y de infraestructura hídrica.
La iniciativa, desarrollada a través de una alianza entre Syncore y la Fundación CChC, consolida la expansión territorial del programa tras su primera experiencia en Concepción, donde casi 30 mujeres de la Región del Biobío se certificaron como instaladoras eléctricas clase D. En esta ocasión, Antofagasta concentra el foco en una especialidad técnica directamente alineada con las necesidades operacionales de la minería regional.
Formación práctica orientada a empleabilidad
El curso contempla dos semanas de formación distribuidas en cinco días de teoría y cinco de práctica. Durante este período, las participantes aprenderán sobre tipos de tuberías, diámetros, parámetros de tiempo y presión necesarios para realizar uniones, incorporando criterios de seguridad para desempeño en terreno.
Cristopher Álvarez, facilitador del curso, enfatizó la relevancia de la iniciativa: “La gran importancia de este curso es que las mujeres también sean parte de la minería y entiendan cuáles son los procesos para trabajar de forma segura en la minería”.
Según Romina Bahamondes, jefa de Capacitación de Syncore, el programa va más allá de la transferencia de conocimientos técnicos. “En Syncore creemos que la formación debe traducirse en oportunidades concretas de desarrollo laboral”, afirmó. “Forja Talento no se limita a entregar capacitación técnica, sino que prepara a las participantes para avanzar hacia la certificación de sus competencias laborales, reconociendo sus conocimientos y habilidades de acuerdo con los estándares de la industria”.
Perspectivas de inserción laboral en minería
Para las participantes, la capacitación representa una oportunidad estratégica de acceso a empleabilidad en un sector donde la participación femenina sigue siendo minoritaria. Nadia Moreno Otárola, una de las capacitandas, expresó su motivación: “Me motivó el desarrollo personal, adquirir nuevos conocimientos y buscar un espacio para mí en la industria. Poder certificarme sería muy significativo, porque tendría un respaldo de que cuento con las competencias necesarias para desempeñarme en esta especialidad”.
Mariam Domínguez Sánchez, también participante del programa, destacó el impacto potencial en su trayectoria laboral: “Certificarme podría cambiar completamente mi situación laboral, porque hoy todo lo que hago es domiciliario y quedar calificada para trabajar en una empresa me abriría nuevas posibilidades. Tengo muchas expectativas y estoy emocionada de comenzar una nueva etapa laboral”.

