Tras una semana de paro, dos sindicatos del cobre retoman diálogos bajo mediación voluntaria para resolver conflicto sobre beneficios laborales e impacto operacional en la faena.
Las organizaciones sindicales Distrito Centinela y Minera Esperanza reanudaron negociaciones con Antofagasta Minerals este martes bajo un proceso de mediación voluntaria, buscando resolver un paro que lleva una semana afectando operaciones en la faena ubicada en Antofagasta.
El conflicto laboral comenzó la semana anterior cuando las negociaciones colectivas con la empresa propietaria de la mina fracasaron. Los sindicatos exigen igualdad de beneficios para todos los trabajadores, independientemente de su afiliación sindical, una demanda que ha dividido las conversaciones.
Según reportes a los que han tenido acceso las organizaciones sindicales, el impacto operacional es directo y medible. El número de camiones operando en la mina se ha reducido a la mitad por efecto de la paralización laboral, evidencia que respalda las preocupaciones sobre la productividad de la faena.
Los sindicatos sostienen que sus afiliados representan más del 50% de los operadores críticos de la mina, incluyendo operadores de palas y perforadoras, además de más del 60% de los trabajadores de mantenimiento de equipos mineros. Esta concentración de personal clave explica el impacto acumulativo del paro en la operación extractiva.
De acuerdo con las proyecciones de los sindicatos, el efecto completo de la huelga se materializará en noviembre, cuando la producción podría caer hasta 50%. Por su parte, Antofagasta Minerals ha señalado que los trabajadores en paro representan el 22% de la fuerza laboral total de Centinela, proyectando que la producción se mantendría sin cambios significativos.

