Durante Conferencia OCDE, la Asociación de Industriales de Antofagasta enfatizó la necesidad de fortalecer capital humano y empresas proveedoras locales para capitalizar cartera histórica de proyectos de los próximos 10 a 15 años.
La Región de Antofagasta enfrenta una oportunidad histórica de desarrollo económico impulsada por una importante cartera de proyectos de inversión para la próxima década, pero capitalizar este escenario requiere avanzar en formación laboral, capacidades de proveedores y cerrar brechas estructurales en educación, salud e infraestructura.
Fernando Cortez, gerente general de la Asociación de Industriales de Antofagasta (AIA), planteó esta agenda durante su participación en la Séptima Conferencia OCDE de Regiones y Ciudades Mineras, encuentro internacional convocado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) en conjunto con el Gobierno Regional de Antofagasta y la Universidad Católica del Norte.
Capital humano: prioridad para el ciclo de inversiones
“Tenemos una cartera de proyectos histórica y, por lo mismo, tenemos oportunidades pero desafíos gigantes. Conocer buenas prácticas del mundo entero en un encuentro como este es fundamental, porque necesitamos ponerlas en marcha en nuestra región para capitalizar las oportunidades que nos abre este escenario histórico de inversiones”, señaló Cortez.
El ejecutivo identificó dos prioridades fundamentales: el desarrollo y contratación de capital humano regional, y el fortalecimiento de empresas proveedoras locales. Respecto de la primera, enfatizó la importancia de anticipar necesidades de formación para que nuevas generaciones accedan a oportunidades laborales que generarán los futuros proyectos.
“Cómo preparamos nuestro recurso humano para que sean nuestras niñas, nuestros niños y nuestros jóvenes quienes capitalicen las oportunidades de empleo que va a generar esta inversión. Capacitar a nuestra gente con los conocimientos y especialidades requeridas y, al mismo tiempo, contratar a esas personas de manera preferente. Desarrollo y contratación del capital humano, prioridad clara”, afirmó.
Base de proveedores: 1.500 empresas con potencial de crecimiento
En cuanto al desarrollo empresarial, Cortez destacó la existencia de 1.500 empresas proveedoras registradas, evaluadas y calificadas en la región, pero señaló un desafío crítico: incrementar sus capacidades para responder a exigencias de una industria cada vez más especializada.
“Hoy tenemos 1.500 empresas en nuestra región que están registradas, evaluadas y calificadas. Sin embargo, tenemos un gran desafío en términos de fortalecer sus capacidades de innovación, conocimiento y desarrollo tecnológico”, explicó el gerente general de la AIA.
El ejecutivo recalcó que el desarrollo y contratación de trabajadores y proveedores regionales constituyen las dos prioridades empresariales que deben orientar esfuerzos durante los próximos 10 a 15 años.
Articulación público-privada como factor clave
Cortez enfatizó la importancia de fortalecer el trabajo conjunto entre empresas, autoridades y universidades para convertir oportunidades económicas en beneficios concretos para la población.
“El compromiso de las empresas está, y lo fundamental es el trabajo en equipo con las autoridades. Para transformar las oportunidades en realidades se necesita trabajo en equipo público, privado y universitario”, expresó.
En esa línea, señaló que el sector empresarial se encuentra alineado con prioridades del Gobierno y la Estrategia Regional Minera, además de mantener coordinación con municipios para avanzar en desafíos compartidos.
Contexto: brechas estructurales en la región
Si bien Antofagasta ha experimentado importantes avances durante las últimas cuatro décadas, aún enfrenta desafíos estructurales que deben abordarse para asegurar que crecimiento económico se traduzca en mejores condiciones de vida.
“Estamos conscientes del enorme avance que ha tenido la Región de Antofagasta en los últimos 40 años. Sin embargo, también estamos muy conscientes de las brechas y debilidades que hoy tenemos en diversos ámbitos, como educación, salud, calidad de vida e infraestructura”, sostuvo.
La Séptima Conferencia OCDE se desarrolló bajo el lema “Minerales críticos para el desarrollo regional”, promoviendo intercambio de experiencias internacionales sobre cómo vincular oportunidades de actividad minera con bienestar de comunidades y desarrollo sostenible de territorios.

